El equipo cambió el cartel de “paga en caja” por un QR sobre la toalla caliente. Historias mostraban el gesto real y una bonificación de cinco euros por pago digital. En tres semanas, 62 por ciento de clientes migró, bajaron colas y subió la propina promedio.
La carta incluyó un código en cada mesa que abría WhatsApp con pedido prearmado y link de pago. Reels enseñaban el flujo en veinte segundos. Resultado: menos esperas, turnos más rápidos y 31 por ciento más tickets pagados antes de servir, con menos errores de caja.